NOSOTROS: LIBROS ABIERTOS

Una mujer china que acababa de aprender a leer, oró, diciendo: “Señor, vamos a trabajar entre muchas personas que no saben leer. Señor, haz que nuestras vidas sean Biblias abiertas, para que aquellos que no pueden leer el Libro, puedan leerlo en nosotros.” — The Homiletic Digest

Comentarios

Entradas populares de este blog

Corriendo La Segunda Milla

¿puede usted imaginarse el amor que se debe sentir hacia el padre supremo Dios?