¿puede usted imaginarse el amor que se debe sentir hacia el padre supremo Dios?
¡Qué dolor debe sentir Dios cuando nos
revelamos contra él! Cuando no le obedecemos ni entendemos sus designios.
Cuando no comprendemos sus preceptos, cuando tomamos en poco una salvación tan
grande. Cuanta decepción debe sentir cuando un hijo que le conoció y en su
nombre hacía proezas, se aparta y se olvida del amor que Él le ofreció. Me
parece ver brotar lágrimas de sus ojos cuando ante las situaciones o pruebas de
la vida, dudamos de su poder o su existencia. Cuando a causa de nuestras
palabras o actitudes invalidamos su sacrificio o le negamos. Cuando por causa
de nuestro testimonio otras vidas no pueden conocerle. Porque como Padre amante
Él desea que confiemos en que Él está cerca a pesar de que en muchas ocasiones
no lo podamos sentir. Porque Dios desea
que nuestro compromiso con Él no sea circunstancial ni emocional, sino genuino.
Que tengamos fe en que él está fraguando un plan más alto y excelente para
nosotros.
Y cuando pensemos en nuestros padres
terrenales, de ver todos los sacrificios que ha hecho por ustedes, de observar
de que aunque a veces obremos de mala manera, se conmueve y tiene paciencia
contigo. Camina a tu lado y lucha para que tu alcances lo que quieres lograr.
Podremos tener muchas cosas en la vida, podremos subir el escalón más alto,
hasta podemos tener un buen status económico y social, pero no habrá dinero en
el mundo, sacrificio suficiente, nada humano que podamos hacer para pagar todo
lo que el padre (terrenal) ha hecho por sus hijos ¿puede usted imaginarse el amor que se debe sentir hacia el padre supremo Dios?
Aquel que no escatimó ni a su propio hijo
para que tu y yo tuviéramos redención. Ese que cuando estábamos en el vientre
de nuestras madre nos entretejió y nos dio forma. Dios que ha sido nuestro
proveedor y quien nos ha guardado del peligro y de la muerte. Ese que trata con
nosotros en el silencio de la noche y que nos acompaña en la soledad más
intensa. Jehová quien cuando hemos sentido desmayar nos renueva y nos impulsa a
seguir hacia adelante. Ese Dios al que no nos cansamos de adorar porque no hay
con que pagar, porque no hay gratitud suficiente ni acto con el que le podamos
devolver todo el bien que nos ha hecho.
Si
alguien no le conoce o por alguna razón se ha apartado de ese tierno y sublime
amor, yo le invito a retornar a los brazos amantes del Padre Altísimo. No me
importa como estés, ven, vuelve que te está llamando, ansioso de abrazarte y
sanar cada herida que puedas tener. Y aún tú que le sirves y no has podido
concebir y conocer ese amor tan paternal y grandioso porque no tuviste el
afecto de un padre terrenal, o porque éste no te dio el cariño ni la ayuda que
esperabas, habla con Dios. Pídele que llene tu necesidad, dile que abra tus
sentidos para que puedas recibir todo ese amor especial y único que tiene para
ti. Es una experiencia tan incomparable que no hay manera de explicar, pero se
siente tan hermoso cuando todo tu ser se satura del amor espléndido y más
especial del mundo que es el que Dios el Padre, siente por ti que eres su creación,
que eres su hijo.
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