¿puede usted imaginarse el amor que se debe sentir hacia el padre supremo Dios?
¡Qué dolor debe sentir Dios cuando nos revelamos contra él! Cuando no le obedecemos ni entendemos sus designios. Cuando no comprendemos sus preceptos, cuando tomamos en poco una salvación tan grande. Cuanta decepción debe sentir cuando un hijo que le conoció y en su nombre hacía proezas, se aparta y se olvida del amor que Él le ofreció. Me parece ver brotar lágrimas de sus ojos cuando ante las situaciones o pruebas de la vida, dudamos de su poder o su existencia. Cuando a causa de nuestras palabras o actitudes invalidamos su sacrificio o le negamos. Cuando por causa de nuestro testimonio otras vidas no pueden conocerle. Porque como Padre amante Él desea que confiemos en que Él está cerca a pesar de que en muchas ocasiones no lo podamos sentir. Porque Dios desea que nuestro compromiso con Él no sea circunstancial ni emocional, sino genuino. Que tengamos fe en que él está fraguando un plan más alto y excelente para nosotros. Y cuando pensemos en nuestros padres terrenales, de ver ...